1º.- Austeridad en el uso del poder: los altos cargos evitarán toda manifestación externa inapropiada u ostentosa que pueda menoscabar la dignidad con que ha de ejercerse el cargo público
2º.- Supresión de los tratamientos: el único tratamiento oficial de carácter protocolario será el de señor o señora, seguido de la denominación del cargo, empleo o rango correspondiente
3º.- Prohibición de aceptar regalos: se rechazará cualquier regalo, favor, préstamo, servicio u otra prestación económica en condiciones ventajosas que, más allá de los usos habituales, sociales y de cortesía, puedan condicionar el desempeño de sus funciones.
De estos tres puntos el del tratamiento me importa más bien poco, que cada uno les trate con la consideración que creamos que se merecen (aunque para algunos/as señorías endiosados no estaría mal bajarles de una vez del pedestal también el tratamiento).
El de los regalos me interesa porque, por ejemplo, recibir pases de aparcamiento gratuitos por parte de un Ayuntamiento para exonerarles de pagar en zonas de aparcamiento regulado va más allá de la mera cortesía (multiplicad el número de días laborables por el número de horas que sus coches permnecen aparcados y también querreis esa cortesía para vosotros).
Por cierto, pregunta para el Foro, si un juez, y una secretaria reciben uno de esos pases de aparcamiento ¿deberian abstenerse de conocer un asunto en el que es parte dicho Ayuntamiento?
Un saludo